Insulina: Factor Clave para la Infertilidad

La infertilidad haya aumentado al igual que la diabetes y la obesidad. Esto se debe a que el exceso de azúcar y la subsiguiente grasa del abdomen generan desequilibrios hormonales y crean infertilidad. En las mujeres, estos desequilibrios se manifiestan como un síndrome de ovario poliquístico (SOP), que es realmente un problema nutricional y metabólico que afecta negativamente a la insulina y otras hormonas.

Los síntomas de PCOS incluyen períodos irregulares o intensos, acné, vello facial, pérdida de cabello del cuero cabelludo, aumento de la grasa abdominal y aumento de los niveles de testosterona. Los estudios demuestran que el SOP afecta entre el 8 y el 12 % de todas las mujeres, lo que se relaciona de manera interesante con la cantidad de parejas que sufren infertilidad. En los hombres, la infertilidad se manifiesta como un nivel más bajo de testosterona, lo que indica que otras hormonas como la insulina también están fuera de sintonía. Entre las consecuencias se encuentran vientres, senos (o senos masculinos), bajo conteo de espermatozoides y disminución del deseo sexual.

Si bien los problemas como el SOP y la testosterona baja deben evaluarse, diagnosticarse y tratarse de manera adecuada para que su metabolismo vuelva a funcionar. Los estudios confirman abordar los factores del estilo de vida, como la nutrición, el peso, el ejercicio, el estrés psicológico, así como la exposición ambiental y laboral, podrían tener efectos sustanciales sobre la fertilidad. Recomiendo a mis pacientes que de ser posible consuman una dieta basada en vegetal y proteína de origen animal de libre pastoreo y hormonas , alimentos integrales bajos en indice glucémico , rica en nutrientes. Ya que solo esas estrategias pueden tener un enorme impacto en la fertilidad.

De igual manera los suplementos básicos son:

  • Omega 3.6.9 (Aceite balance)
  • Vitamina D
  • Zinc
  • Coenzima Q10
  • Optimizar el intestino incluyendo alimentos fermentados, así como fibra (easy C ) y probióticos.
  • Reducir la exposición a toxinas ambientales.
  • Dormir lo suficiente.
  • Controlar el estrés. (Natural calm)
  • Hacer ejercicio regularmente.

Nutrióloga Andrea Requenes

Leave A Reply

Navigate