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Young and beautiful businesswoman tired from work in the office

Hoy en día muchas personas resienten crisis de energía. No la del medio ambiente sino la que parte de dentro de nosotros mismos.

Shawn Stevenson, experta en salud y autora de Sleep Smarter: 21 Essential Strategies to Sleep Your Way to a Better Body, Better Health, and Bigger Success, nos habla de 5 problemas que están detrás de la falta de energía y nos comparte tips de su libro, porque sabe lo importante que es estar en forma óptima para sentirse bien descansada.

  1. Tus ciclos de sueño están lejos de ser lo óptimo

Aunque logres siete u ocho horas de sueño, despiertas zarandeada como piñata después de la fiesta si no optimizas tus ciclos de sueño.

Tus ciclos de sueño son de 75 a 90 minutos cada uno, girando a través de fases de sueño si- REM y no- REM además de todos los estados entre las dos fases. Cada fase está relacionada con una función específica de regeneración o desintoxicación celular y orgánica del  cuerpo.

Factores como un nivel de cortisol elevado (estrés) y niveles inestables de azúcar en la sangre pueden sacar de ritmo tus fases de sueño. No va a importar cuánto tiempo permanezcas en la cama, si tus ciclos de sueño no son saludables. Por ejemplo, ha sido demostrado que el sueño REM interrumpido está asociado con problemas psicológicos como irritabilidad y dificultad para concentrarse.

Cómo resolverlo: Investigaciones han demostrado que recibir luz de sol por la mañana puede disminuir el nivel de cortisol durante la tarde. Alimentarte con una dieta balanceada evitando alimentos procesados. Una buena nutrición es fundamental para mantener el nivel de azúcar estable por la noche. Existen igualmente una cantidad de nutrientes claves que necesitas en la dieta para un buen descanso como el potasio y la vitamina D.

  1. No eres lo suficientemente activa

No confundes un ejercicio ocasional con un estilo de vida activo.

Si te ejercitas una hora diaria y después te sientas el resto del día, no eres mucho más activa que el sedentario resto que te rodea. Existe un nuevo nombre por ese creciente grupo de gente que tratan de establecer un balance entre la vida atada al escritorio y una hora en el gimnasio: Los Sedentarios Activos.

Por supuesto hacer algo de ejercicio es mejor que no hacer nada pero, para sacudir los niveles de energía tenemos que regresar a la base.

Cómo resolverlo: La verdad de las cosas es que los seres humanos no recibimos energía, la creamos. Simplemente con moverte tus tejidos generan una forma de energía que es equivalente a  la corriente AC  que carga tus células. Si has permanecido sentado un rato, el solo hecho de ponerte de píe y hacer 50 saltos o sentadillas generaran un wattage que instantáneamente te hará sentirte energizada y el impulso positivo en tus hormonas y neurotransmisores te harán sentir más viva. Inténtalo y compruébalo.

Enciende la alarma de tu celular a ciertos intervalos para ejercitarte 2 minutos y te sentirás llena de energía durante el día.

  1. Tienes deficiencia de nutrientes cruciales

Tu falta de energía también podría ser por falta de nutrientes. La principal fuente de energía es algo llamado 5’-trifosfato de adenosina o ATP. Es la moneda que corre en la economía de tu cuerpo, pero no puede efectuar ninguna transacción sin un banquero que lo respalde y ese banquero se llama magnesio.

Aunque el ATP es la principal fuente de energía tiene que tener un lazo con el magnesio para ser biológicamente activo. Así que ATP es en realidad Mg-ATP cuando se trata de hacer que el milagro suceda en tu organismo.

El magnesio es responsable de más de 300 procesos enzimáticos que te ayudan a mantenerte energizada y saludable. Si te falta, esos 300 procesos no serán llevados a cabo por tu cuerpo. El resultado final es que te sentirás como un trapo viejo.

Cómo resolverlo: El magnesio se escapa del organismo muy rápido porque está involucrado en muchas actividades orgánicas. Para asegurarte de que mantengas el nivel adecuado come 4-5 porciones de alimentos ricos en magnesio tales como espinacas, acelgas, semillas de calabaza y almendras. Incluso podrías pensar en un suplemento de magnesio.

  1. Necesitas beber más líquidos

La deshidratación celular daña tu ADN; es la razón por la que el cerebro y el sistema nervioso la toman muy en serio. Una sola gota puede desbalancear los niveles de líquido en el organismo causando dolor de cabeza y fatiga.

Todos sabemos lo importante que es beber bastante agua, pero muy seguido olvidamos que es una razón de salud. Las células, los tejidos y los órganos funcionan en un medio ambiente  líquido. Entre más turbio se vuelva el líquido interior más fatigada te sentirás.

Cuando bebes un vaso de agua, en minutos esa agua forma parte de tu torrente sanguíneo y líquido extracelular y empuja fuera del cuerpo el líquido usado y lleno de desperdicio metabólico. Si no bebes suficiente agua lo conservas y te vas sintiendo cada vez peor.

Cómo resolverlo: Forma el hábito de darte diariamente un “baño interno”, bebe de 20 a 30 onzas de agua en ayunas casi al levantarte. Esto marcará un paso para asegurarte que empiezas bien hidratada el día antes de que el trajín diario te envuelva.

  1. El estrés te está agobiando

De acuerdo con una investigación del Journal of the American Medical Association, el 80% de las visitas al médico son por asuntos relacionados con el estrés. Está calificado como el responsable de la crisis tanto mental como física de hoy. Y solamente el 3% recibe atención adecuada relacionada al tema.

El estrés sofoca la energía de muchas maneras: Las glándulas suprarrenales trabajan a su máxima potencia lo que ocasiona cortisol y otras hormonas del estrés en niveles altos. El exceso de cortisol lleva al aumento de glucosa para facilitar la situación de “huye o defiéndete” en la que vives. Este es el intento de tu cuerpo para salir airosa en el evento.

Picos de glucosa conducen a caídas y para muchos de nosotros esto sucede día tras día tras día.

Cómo resolverlo: En lugar de recurrir a la cafeína o al azúcar para sentirte mejor aprende primero a manejar tu estrés. Ejercicios de respiración pueden cambiar tu sistema nervioso simpático en segundos. La meditación, el yoga, terapia de masajes, el tai chi están clínicamente probados como reductores de la carga de estrés y activadores de energía y bienestar.

Encuentra el sistema que es bueno para ti e impleméntalo por pocos minutos al día. Una práctica de 5-10 minutos puede reducir el estrés en tu cerebro y en tu cuerpo y te asegura la energía para tener la calidad de vida que mereces.

Fuente: mindbodygreen.com

Tags : cansadacansancioedadenergíalongevidadsaludverte mas joven
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