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caldo de hueso

Por cientos de años el caldo de huesos ha sido la solución para aliviar un resfriado o un dolor de estómago. Es un tradicional elixir elaborado con huesos de pollo hervidos a fuego lento que proporciona muchos nutrimentos y beneficios. Además de ser delicioso, se puede agregar a distintos platillos para aumentar su valor nutricional y sabor. No obstante, para obtener todos sus beneficios, no se recomiendan caldos procesados, pues usualmente no están preparados de manera tradicional.

El caldo de hueso contiene más de 19 aminoácidos (esenciales y no esenciales) fáciles de absorber, colágeno que ayuda a formar tejidos, y nutrimentos que benefician nuestro organismo. Existen muchas razones por las cuales debes consumir caldo de hueso. Aquí te compartimos siete de ellas.

1.- Protege los huesos y las articulaciones.
Su alto contenido de calcio, magnesio, fósforo, y colágeno nos ayudan a nutrir nuestros huesos. Es altamente recomendado para pacientes con osteoporosis, dolor en articulaciones y artritis. Con la edad, nuestros cartílagos se van desgastando y van perdiendo flexibilidad. Consumir caldo nos puede ayudar a restaurar los cartílagos y a proteger nuestras articulaciones por su alto contenido de colágeno natural.

2.- Excelente para la salud digestiva.
Nuestra salud en general depende de que nuestro sistema digestivo esté bien. Cuando nuestra flora intestinal no tiene el balance apropiado entre las bacterias buenas (85%) y las malas (15%), el cuerpo sufre las consecuencias. El caldo de hueso contiene muchas sustancias que facilitan la producción de jugos gastrointestinales que juegan un rol importante en la digestión para convertirlos en nutrimentos y ayuda al revestimiento del tracto gastrointestinal. Muchos trastornos digestivos se pueden curar al consumir caldo: intestino permeable, úlceras, síndrome del intestino irritable, entre otras.

3.- Mantiene la piel radiante.
El colágeno ayuda a formar elastina y otros componentes en nuestra piel que son los responsables de darle una apariencia y textura radiante. Por lo tanto, consumir el caldo ayuda a reducir la aparición de arrugas, la hinchazón y otros signos del envejecimiento. Muchos pacientes reportan también una disminución en la celulitis, ya que ésta se forma por una falta de tejido conectivo y el caldo ayuda a restaurarlo y a mejorar la elasticidad y calidad de la piel.

4.- Excelente para el sistema inmune.
El síndrome del intestino permeable se produce cuando las partículas no digeridas de los alimentos se filtran a través de pequeñas aberturas en el revestimiento intestinal debilitado y entran al torrente sanguíneo, donde el sistema inmunológico las detecta y se hiperactiva. Esto aumenta la inflamación y ocasiona trastornos en nuestro organismo, ya que el sistema inmunitario libera altos niveles de anticuerpos que causan una respuesta autoinmune y atacan el tejido sano. El colágeno y los aminoácidos prolina, glutamina y arginina que contiene el caldo, son conocidos por sus propiedades antiinflamatorias, y ayudan a sanar estas aberturas en el revestimiento del intestino y consecuentemente a mejorar la función del sistema inmunológico.

5.- Salud en nuestro cerebro.
Consumir caldo de hueso tradicional beneficia la regeneración de las células del cerebro, mejora la memoria y las funciones mentales. Es una importante medicina para los que padecen estrés y depresión por todos los beneficios que aporta en nuestro sistema nervioso. También promueve un sueño saludable, aumenta la energía durante el día y apoya un estado de ánimo saludable.

6.- Desintoxica.
Estamos expuestos a muchas toxinas ambientales, pesticidas, ingredientes artificiales y productos químicos de todo tipo. El cuerpo tiene sus propios medios de desintoxicación, pero a veces es necesaria una ayuda. El caldo de hueso ayuda a expulsar desechos y promueve la capacidad del hígado para eliminar toxinas, y mejora el uso del cuerpo de antioxidantes, gracias a su contenido de potasio y glicina.

7.- Ayuda al metabolismo.
El caldo de hueso es una excelente fuente de glutatión, que desempeña un papel importante en la defensa antioxidante y el metabolismo de los nutrientes. Además, regula la expresión de genes, síntesis de ADN y proteínas, proliferación celular y apoptosis, transducción de señales, producción de citoquinas y respuestas inmunes.

En resumen, los aminoácidos que se encuentran en el caldo de hueso:

  • Construyen y reparan el tejido muscular.
  • Aumentan la densidad mineral ósea.
  • Aumentan la absorción de nutrientes, y la síntesis y el mantenimiento de la salud muscular y del tejido conjuntivo.
  • Protegen la pérdida de músculo esquelético.
  • Mejoran la circulación.
  • Mejoran el tono de la piel.
  • Promueven la cicatrización normal de heridas.
  • Promueven la salud gastrointestinal.
  • Fortalece el sistema inmune.
  • Promueven la salud del sistema respiratorio principalmente por la cisteína que ayuda a expulsar el moco de los pulmones.

Muchas veces nos olvidamos del valor de este gran elixir tradicional, pero ahora que conoces sus beneficios intenta incluirlo en tu dieta. Es altamente recomendable consumir caldo de huesos diario. Se puede tomar un vaso en ayunas o incluirlo en tus platillos a la comida. También se puede consumir de 400 a 500 ml por la mañana y de 400 a 500 ml por la tarde. Lo increíble es que es un alimento natural que nos ayudara a sentirnos y vernos sanos, y que incluso nos puede ayudar en nuestro proceso de llegar a un peso ideal.

Nutrióloga Tere Ramírez

la amiga de tu
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